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viernes 23 de enero de 2009

Hypermiling o hiperkilometraje

Aunque en los últimos meses el precio del petróleo ha bajado considerablemente, y esto ha llevado la lógica bajada de los combustibles, no hay razón para que no reconsideres la forma en la que conduces.

Introducimos el concepto de “hypermiling”, libremente traducido por mí como “hiperkilometraje”. El concepto es muy sencillo y se trata de modificar tus hábitos de conducción manteniendo en mente que siempre debemos conducir de la forma más eficiente posible. Bueno, en realidad recomendamos el transporte público, la bicicleta o cualquier otro medio de transporte que contamine lo menos posible, pero no siempre es posible. Una vez que estamos a las manos de un vehículo, podemos reducir su consumo siguiendo unas pautas que a continuación resumimos. Ten en cuenta que mientras conduces debes estar atento, y en ningún caso debes de ponerte en riesgo ni a ti ni a ninguna otra persona por intentar seguir alguno de estos consejos.


1. Conduce de forma pasiva. Este consejo es genérico y cubre algunos de los demás consejos de esta lista. La conducción agresiva, con acelerones, adelantamientos innecesarios y por encima de los límites de velocidad aumentan el consumo de combustible de forma notable.
2. Mantén tus ruedas a la presión correcta. Dependiendo del estudio que miremos, estos tiene un efecto mínimo o uno enorme, pero sea como sea, tiene un efecto, y además es importante para tu seguridad.
3. Reduce el peso de tu coche. Cuanto más pese, más combustible necesita, así que evita llevar peso innecesario.
4. Control de velocidad. Algunos vehículos vienen con un sistema de control de velocidad automático (cruise control) que hace que sin la necesidad de pisar el acelerador, el coche mantenga la velocidad indicada. Este sistema evita acelerones innecesarios, y también el efecto que hace que los conductores tiendan a ir aumentando la velocidad cuanto más tiempo lleven conduciendo, y como sabemos, cuanto más rápido vayas, más consumes.
5. Relaja el pie derecho. Sobre todo en ciudad, intenta acelerar los más pausadamente posible, sobre todo saliendo desde parado, como en semáforos y stops.
6. Evita pisar el freno. Al no ser que tengas un sistema de regeneración de energía con el frenado (un Toyota Prius por ejemplo, o un F1 con Kers), cada vez que frenas, estas tirando gasolina. No en ese momento, pero si toda la que utilizaste para acelerar, y que ahora desperdicias al frenar. Si ves que hay un semáforo más adelante, no mantengas en acelerador pisado hasta justo antes y después frena. Suelta el acelerador y deja que el coche llegue hasta el semáforo. Lo mismo se aplica con los coches que llevas delante. Mantén una distancia lo más amplia posible, y así evitarás tener que apretar el freno bruscamente, pudiendo dejar tu coche rodar hasta llegar al coche de delante que se está deteniendo.
7. Considera a dónde estás yendo. Si es un trayecto corto y tu coche necesita tiempo para que la calefacción o el aire acondicionado empiece a funcionar, no lo enciendas ya que estas derrochando energía que no aprovecharás. Y de la misma forma, si el trayecto es más largo, apaga el aire acondicionado o calefacción 5 minutos antes de llegar y aprovecha el calor o frio residual.
8. Stop-and-go. Conducir en tráfico lento o en un atasco es nefasto para tu consumo de gasolina. Intenta ir a donde tengas que ir cuando no haya tráfico, si es posible claro.
9. Apaga el motor. Si estás en una situación donde sepas que vas a estar parado más de 1 minuto, apaga el motor. Si estás esperando a que pase un barco en un puente levadizo, o estás esperando a que llegue una persona, apaga el motor y ahorra combustible.

Estás técnicas deberían ser seguras si se hacen con cuidado y atención, pero también hay otras que no recomendamos debido al riesgo que conllevan, como pegarte detrás de un camión, apagar el motor cuesta abajo o tomar curvas sin frenos para evitar perder energía. Siempre ten cuidado al volante.

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