Smog
Smog (del inglés: smoke + fog o en español: humo + niebla) es la palabra que se usa para definir lo que está ocurriendo en varias ciudades de Asia como Beijing, Karachi, Shanghai y Nueva Delhi y muchas otras alrededor del mundo. Estás macro-ciudades "disfrutan" de una capa de hasta 3 km de grosor de pura contaminación, que, según un estudio de la UN, limita la luminosidad del sol entre un 10 y un 25%, generando una "nube marrón" que todo lo cubre.
Esta misma "niebla" trajo de cabeza a la ciudad de Beijing (Pekín) durante sus olimpiadas, tanto por sus efectos nocivos como estéticos, forzándoles a tomar medidas para reducir la cantidad de smog. Entre otras acciones, la más notable fue limitar los días de la semana que los coches podían circular por las carreteras dependiendo de su número de matricula (los números pares un día, los impares otro), medida que consiguió reducir la "neblina" durante el periodo olímpico, pero una vez finalizados los Juegos Olímpicos, se ha vuelto a la misma situación. Y no sólo tiene efectos negativos sobre atletas olímpicos o estéticos, además han ocurrido accidentes de tráfico, contamina el suelo y el agua, dificulta la agricultura, tanto por la contaminación del suelo como por la reducción de la cantidad de luz y es responsable directa de la muerte de 340000 personas en China por complicaciones respiratorias y cardiovasculares, según Henning Rodhe, profesor de meteorología química de Stockholm University.
Como podemos ver, la contaminación de fábricas y coches son letales, sobre todo en ciudades enormes con muchos millones de habitantes. ¿Si en países con economías emergentes ya están así, como estarían si cada persona tuviese un coche como parece ser el objetivo de los fabricantes de coches como Tata y muchos otros?
Esta misma "niebla" trajo de cabeza a la ciudad de Beijing (Pekín) durante sus olimpiadas, tanto por sus efectos nocivos como estéticos, forzándoles a tomar medidas para reducir la cantidad de smog. Entre otras acciones, la más notable fue limitar los días de la semana que los coches podían circular por las carreteras dependiendo de su número de matricula (los números pares un día, los impares otro), medida que consiguió reducir la "neblina" durante el periodo olímpico, pero una vez finalizados los Juegos Olímpicos, se ha vuelto a la misma situación. Y no sólo tiene efectos negativos sobre atletas olímpicos o estéticos, además han ocurrido accidentes de tráfico, contamina el suelo y el agua, dificulta la agricultura, tanto por la contaminación del suelo como por la reducción de la cantidad de luz y es responsable directa de la muerte de 340000 personas en China por complicaciones respiratorias y cardiovasculares, según Henning Rodhe, profesor de meteorología química de Stockholm University.Como podemos ver, la contaminación de fábricas y coches son letales, sobre todo en ciudades enormes con muchos millones de habitantes. ¿Si en países con economías emergentes ya están así, como estarían si cada persona tuviese un coche como parece ser el objetivo de los fabricantes de coches como Tata y muchos otros?
Etiquetas: cambio climático, CO2, coches, sostenibilidad



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